noticias discos artículos conciertos parsley people links

KREIDLER
Sala Nasti. Madrid
19-Abril-2001

¡Ay, el mundo de la repetición!. Si ya lo dijo Van der Heijden: "No hay nada peor que la repetición de algo que en su día resultó maravilloso". Kreidler llevaban algunos años jugando con fuego y viviendo del rédito de su primer álbum Weekend (96). Aquel disco dinamitó la separación de tres conceptos hasta entonces inconjugables: pop, alemania y post-rock. Los mismos perros con diferentes collares (To Rococo Rot) tomaron Dusseldorf y fundaron una escena con personalidad propia... pero de evolución nula. No es menos cierto que otras bandas (Mouse on Mars, Tarwater) han sabido reinventarse consecutivamente en cada trabajo, pero éste -lamentablemente- no ha sido el caso de Kreidler. Y la responsabilidad no la podemos achacar a Stefan Schneider, porque a pesar su abandono tras publicar Appearance in the park (98), tampoco este segundo álbum llegó a la altura del innovador Weekend .

Kreidler vinieron a Madrid para presentar su reciente álbum Kreidler (2000), pero si con este título homónimo pretendían reivindicar su renacimiento musical, más vale que vayan buscando otra excusa. Los alemanes se presentaron en formación de cuarteto, con dos teclados (Andreas Reihse y Detlef Weinrich), batería (Thomas Klein) y bajo (Alex Paulick). Fueron cincuenta minutos tediosos con muy interminentes luces de talento.

GRAN MOMENTO 1: Los únicos que parecían disfrutar -porque, por su actitud, ni siquiera creo que los propios Kreidler lo hiciesen-, fueron tres tipos que debían pensar que estaban ante la reencarnación de Chimo Bayo, y que se pusieron a bailar como bakalaeros de aquellos oscuros parajes llamados Attica y Radical encaramados en los márgenes de la Nacional II. Triste... pero cierto. Cincuenta minutos después, tras completar su set, Kreidler se retiraron del escenario y se metieron en el backstage.

GRAN MOMENTO 2: Thomas Klein se asoma para comprobar la reacción del público ante posibles bises, y observa incrédulo que la gente se había ido...¡incluso antes de que llegaran al camerino!. No era para menos. Lejos quedan en el tiempo pequeñas maravillas como "Reflections"o "La Capital".

O mucho cambia la cosa, o la electrónica pop germana lleva camino de convertirse en el primer bluff del milenio.

-Héctor Garrido


Kreidler

Foto y texto: Héctor Garrido



portada más conciertos