THE SHIPPING NEWS (+ Lisabö)
02-marzo de 2001
Bilbao, Sala Palladium
La ocasión lo merecía. Shipping News por vez primera en España. Parsley
cogió el petate y se plantó en la puerta de la sala Palladium de Bilbao.
Unai Fresnedo había organizado una velada de ambiente pugilístico. En un
rincón del cuadrilátero, Lisabö, con el record de una victoria por K.O.
técnico: Ezarian (Esan Ozenki 2000). En la otra esquina, Shipping
News, con una impresionante records de victorias en el primer asalto,
repletas de sangre real, batallas navales, victorias en el mar. Como
testigos, cincuenta personas que acabaron besando la lona, exhaustas,
fulminadas.
Crabtree, Mueller y Noble atravesaban el ecuador de su gira, algo
cansados, como aquel ciclista que observa la meta en una cumbre lejana y
piensa en las cuestas que restan por escalar. Su coche escoba
particular, Christina Files, cuidaba que todo saliera según lo previsto,
verificando el correcto funcionamiento de los altavoces, ajustando el
sonido a las características de la sala y adueñándose con arrogante
decisión de la mesa, segura de su experiencia. Algo tan simple como
reproducir un CD en el equipo de Palladium, le bastó a Christina para
saber que Shipping News sonarían esa noche a la perfección.
El concierto fue, sin embargo, bastante corto; apenas tocaron seis
canciones condensadas en cuarenta minutos. Shipping News repasaron las
canciones más notables de su último trabajo Very Soon and in Pleasant
Company, comenzando por una hipnótica intro de más de diez minutos de
duración, y continuando con piezas tan oscuras como "The March Song" o
tan tiernas e intensas como "Actual Blood" y "Quiet Victories", donde
Jason Noble escupía sus miserias en una interpretación magistral de tono
vocal hiriente. Entre tanto dolor, sonaron terriblemente cercanos los
primeros acordes de "Steerage" y "Books on Trains", piedras angulares de
su primer álbum, así como "Nine Bodies Nine States" con la que cerraron
el concierto, siendo el primer y único bis que se permitieron. Proclama
exacerbada de las virtudes de la banda de Louisville: intensidad, dolor,
oscuridad, llanto, naufragio, ahogo.
Mención aparte para Lisabö, un grupo capaz de dejar a Shellac a la altura del easy-listening. La contundencia de su propuesta era desconocida hasta ahora en la península. Hardcore brutal pero con sentido e inteligencia. Dos baterías al límite, con los platos
de Aida mostrando las "caricias" de los violentos baquetazos que le
regala en cada actuación. Canciones de amor rasgado. Una tormenta sin
descanso.
- Héctor Garrido
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The Shipping News
Lisabö
Fotos y texto: Héctor Garrido.
+ Entrevista con The Shipping News
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